Si ya tienes Instagram, subes tus trabajos, enseñas tus cambios de look y tus clientas te escriben por ahí, es bastante lógico hacerse esta pregunta:
“¿Para qué voy a querer una página web?”
Y la respuesta no es que tengas que abandonar Instagram. Ni mucho menos.
Instagram puede ser una herramienta fantástica para una peluquería. El problema aparece cuando toda tu presencia digital depende únicamente de Instagram.
Porque Instagram y una página web para peluqueria no hacen exactamente el mismo trabajo.
Instagram es tu escaparate. Tu web es tu casa
A mí me gusta explicarlo así porque se entiende muy rápido.
Instagram es un escaparate estupendo.
Puedes enseñar un balayage recién terminado, un cambio de color espectacular, un corte, el ambiente del salón o quién forma parte de tu equipo.
La gente puede descubrirte, seguirte y ver tu trabajo.
Pero Instagram sigue siendo una plataforma que no es tuya.
Tú tienes una cuenta dentro de ella y trabajas con las herramientas y las normas que la plataforma decide en cada momento.
Una página web, en cambio, es tu espacio.
Ahí decides qué quieres enseñar, cómo quieres explicarlo y qué quieres que encuentre una persona cuando está valorando pedirte una cita.
No se trata de elegir entre una cosa y la otra.
Piensa en una clienta que todavía no te conoce
Esta es la parte más importante.
Tus clientas habituales posiblemente ya saben dónde estás, cuánto cobras aproximadamente, qué servicios haces y cómo pedirte cita.
Pero ahora imagina a alguien que acaba de mudarse a tu zona.
O una persona que quiere hacerse unas mechas y no conoce ninguna peluquería.
Coge el móvil y empieza a buscar.
Quiere saber cosas muy sencillas:
- ¿Dónde estás?
- ¿Qué haces?
- ¿Cuánto puede costarle?
- ¿Qué aspecto tiene el salón?
- ¿Puede ver trabajos reales?
- ¿Cómo pide cita?
- ¿Qué horario tienes?
- ¿Le transmites confianza?
Cuanto más fácil sea encontrar toda esa información, menos trabajo tendrá que hacer esa posible clienta para decidirse.
Y eso es precisamente lo que debería hacer una buena página web.
“Pero todo eso ya lo tengo en Instagram”
Puede ser.
Pero hay una diferencia importante entre tener la información y hacer que sea fácil encontrarla.
Ponte por un momento en el lugar de alguien que entra por primera vez en tu Instagram.
Puede tener que mirar la biografía, entrar en destacados, bajar publicaciones, buscar una foto antigua donde hablaste de un servicio o mandarte un mensaje para preguntar algo tan básico como un precio orientativo.
Y seguramente tú ya conoces la siguiente escena.
“Hola, ¿cuánto cuesta cortar y peinar?”
“¿Y abrís los sábados?”
“¿Dónde estáis exactamente?”
“¿Hacéis balayage?”
No es que la clienta quiera molestarte.
Es que no ha encontrado la información de forma sencilla.
Una web bien planteada debería responder gran parte de esas preguntas antes de que tengas que coger el teléfono.
Una web tampoco tiene que ser enorme
Aquí también hay bastante confusión.
Cuando alguien escucha “hacer una página web”, muchas veces se imagina una web enorme, con veinte apartados, textos interminables y un presupuesto desorbitado.
Y no tiene por qué ser así.
Una peluquería pequeña puede tener perfectamente una web muy sencilla donde aparezca:
- quién eres;
- qué servicios ofreces;
- precios o precios orientativos cuando tenga sentido;
- fotografías reales;
- ubicación;
- horario;
- opiniones o reseñas;
- formas de contacto;
- y un botón claro para pedir cita.
Nada más.
Una web no es mejor porque tenga más páginas.
¿Y qué aporta la web que Instagram no hace igual?
Te ayuda a tener toda la información ordenada
En una web no hay que buscar entre publicaciones.
La persona entra y puede ir directamente a servicios, precios, contacto o reservas.
Puede ayudarte a aparecer en búsquedas de Google
Instagram y Google cumplen funciones distintas.
Una web correctamente construida puede trabajar búsquedas relacionadas con tu negocio, tus servicios y tu zona.
Por ejemplo:
- “peluquería en A Coruña”
- “balayage en A Coruña”
- “peluquería pelo rizado cerca de mí”
- “tratamiento de keratina en…”
Eso abre otra puerta para que personas que todavía no te conocen puedan encontrarte.
Tú controlas el espacio
Puedes cambiar los textos, destacar un servicio, modificar precios, añadir un nuevo tratamiento o decidir exactamente qué quieres comunicar.
No tienes que adaptar toda la información al formato de una red social.
Da contexto a quien acaba de descubrirte
Instagram enseña muy bien.
La web puede explicar.
Y para determinados servicios, sobre todo los de mayor precio o aquellos en los que la clienta necesita confiar antes de reservar, eso puede ser muy importante.
Entonces, ¿hay que dejar Instagram?
No.
De hecho, yo no lo haría.
En belleza, Instagram tiene algo muy potente: permite enseñar el resultado de tu trabajo constantemente.
Un corte se ve. Unas mechas se ven. Unas uñas se ven. Unas cejas se ven. Una transformación se ve.
Y eso tiene muchísimo valor.
Lo que no haría es pedirle a Instagram que haga absolutamente todo el trabajo digital de tu negocio.
La web puede captar y ordenar. Instagram puede enseñar, conectar y mantenerte presente. Google puede ayudarte a aparecer cuando alguien está buscando. WhatsApp puede facilitar el contacto.
Cada herramienta tiene su función.
¿Cuándo debería una peluquería plantearse seriamente tener web?
Especialmente cuando ocurre alguna de estas cosas:
- Tienes clientela, pero quieres empezar a captar gente nueva.
- Te preguntan continuamente las mismas cosas por teléfono o WhatsApp.
- Tienes varios servicios y cuesta explicarlos todos por Instagram.
- Has invertido en imagen, local o formación y quieres que tu presencia online esté al mismo nivel.
- Quieres aparecer mejor cuando alguien busca tus servicios en Google.
- Tienes tratamientos que necesitan más explicación antes de reservar.
- Tu negocio ha crecido, pero tu presencia digital se ha quedado pequeña.
Ahí sí tiene mucho sentido planteárselo.
¿Y si estoy empezando y tengo poco presupuesto?
Entonces no empezaría haciendo cosas porque “hay que tenerlas”.
Miraría qué necesitas realmente.
Quizás lo primero sea tener bien trabajado tu Perfil de Empresa de Google, un Instagram cuidado y una forma clara de contacto.
Y después construir una web sencilla.
O quizás por el tipo de negocio que tienes, tu ubicación y los servicios que vendes, la web tenga sentido desde el principio.
No todos los negocios tienen que digitalizarse exactamente en el mismo orden.
Y esa es una idea que repetiremos bastante por aquí:
Instagram o página web: la respuesta es bastante sencilla
No elegiría una.
Usaría cada una para lo que hace mejor.
Instagram para enseñar tu trabajo y mantener el contacto con tu comunidad.
La web para explicar bien tu negocio, ordenar la información, reforzar tu presencia en Google y facilitar que una persona que todavía no te conoce pueda decidirse.
Porque el objetivo no es tener una web bonita.
Ni tener muchos seguidores.
El objetivo es mucho más sencillo:
Preguntas frecuentes
¿Una peluquería pequeña necesita página web?
No necesariamente desde el primer día. Depende de cómo captes clientes, los servicios que ofrezcas y el nivel de presencia digital que ya tengas. Una web sencilla puede ser suficiente para muchos salones pequeños.
¿Instagram puede sustituir una página web?
Puede cubrir parte de las necesidades de un negocio, especialmente para enseñar trabajos y comunicarse con seguidores, pero una web permite organizar mucho mejor la información y desarrollar una presencia propia fuera de las redes sociales.
¿Hace falta tener reservas online en la web?
No. Una página web puede simplemente incluir un botón de WhatsApp, teléfono o enlazar con el sistema de reservas que ya utilices.
¿Qué debería incluir la web de una peluquería?
Como mínimo, debería dejar claros tus servicios, ubicación, horario, formas de contacto y cómo pedir cita. A partir de ahí pueden añadirse precios, equipo, fotografías, reseñas, preguntas frecuentes o reservas.
¿Es mejor invertir primero en Instagram o en una página web?
Depende de la situación del negocio. No existe un orden válido para todos. Lo importante es detectar por dónde llegan tus clientes y qué información necesitan antes de reservar.
¿No sabes si tu peluquería necesita web?
No todas las peluquerías necesitan la misma página ni tienen que empezar por el mismo sitio.
En Galia Belleza trabajamos precisamente así: primero vemos qué necesita realmente tu negocio y después buscamos una solución que tenga sentido.
Si estás pensando en hacer o renovar tu web y no sabes si necesitas algo sencillo o una página más completa, podemos verlo contigo.